CASTRO FLÓREZ, FERNANDO
Conviene volver a mirar y, especialmente, disfrutar (una vez más) de los «maestros antiguos», sin miedo a ser tildado de «viejuno». Flaubert decía que el primer propósito del arte era hacer que vieras (faire voir) y después hacerte soñar (faire rêver). No importa que la «mano del arte» no agarre nada, porque su «cacería» lo que hace es revelar el fondo.