para aquellos que se miran
/por la distancia
lo hacen en tiempos distintos
lo que da lugar
a la interpretación
de las miradas
Las limaduras del decir son el sobrante que retorna constantemente en forma de oración y palabras que generan una rozadura en el significante. Es el excedente que no puede captarse directamente por el sentido y cae del lado del ritmo y de la paradoja. A fin de cuentas, es mostrar el desbordamiento producido por la escritura para dejarse decir por la lengua familiarmente extrañada: el saber que habla solo, como expone Jacques Lacan.
Aquí pues, el rumiar de un ser hecho por el lenguaje que juega con los significantes. Ahí, ante la angustia de enfrentarse a la propia escritura, es de donde se desprenden las limaduras del decir.