La palabra ensayo remite, en su raíz latina exagium, a la balanza: al acto de pesar, medir, examinar. En ese origen resuenan también exigere y examen, términos vinculados a la verificación, la prueba y el juicio. Ensayar sería, entonces, someter algo —una idea, una experiencia, una intuición— a contraste, calcular su valor, tantear su resistencia. No obstante, hay tantas definiciones de ensayo como autores que la definen. Están los que se acercan al ensayo a través de su ambigüedad, como es el caso de Brian Dillon: “El ensayo es tan difícil de definir que su propio nombre tendría que resultar un esfuerzo, un intento, un proceso. Una conjetura o un riesgo, seguido probablemente de un fracaso”. Alfonso Reyes dice que el ensayo es el centauro de los géneros, para referirse a su carácter híbrido capaz de asimilar otras formas de escritura. Kierkegaard nos regala esta hermosa comparación: “el ensayista aguarda como un pájaro en la rama” en alusión a la disposición de mesura y de atención a los cambios del mundo que se le asume al escritor. Aunque es Liliana Weinberg la que se acerca con más finura: el ensayo es la puesta en escena del proceso de hacer sentido del acontecimiento.
Este club de lectura no propone cercar el género sino trazar un recorrido por las formas contemporáneas del ensayo. Lejos de entenderlo como un género rígido o académico, lo abordaremos como una escritura en la que dialogan la experiencia, la memoria, la ciencia, la política o la ficción.
Epicanto: club de lectura de ensayo quiere ser un espacio de lectura y reflexión, de conversación y de encuentro: un lugar —físico y digital— donde pensar colectivamente el mundo que habitamos y las formas con las que lo contamos, lo narramos y lo imaginamos.
El itinerario comenzará con una serie de autoras y autores contemporáneos que tensan los límites del género y lo conectan con algunas de las preguntas urgentes de nuestro tiempo:
Abril: La canción de NOF4, de Raúl Quinto (Jekyll & Jill)
Mayo: Mentes paralelas, de Laura Tripaldi (Caja Negra Editora)
Junio: Autociencia ficción para el final de la especie, de Begoña Méndez (H&O)
Septiembre: Mi cuerpo también, de Raquel Taranilla (Seix Barral)
Octubre: La compasión difícil, de Chantal Maillard (Galaxia Gutenberg)
Noviembre: Los muertos indóciles, de Cristina Rivera Garza (consonni)
A partir de estas lecturas, abriremos conversaciones sobre tecnología, ecología, violencia, identidad, lenguaje o memoria, sin perder de vista los vínculos entre los ensayos actuales y la tradición del género.